Encuentro cartas de Dios tiradas por la calle y su firma en cada una, y las dejo donde están porque sé que dondequiera que vaya otras llegarán puntualmente.
(Walt Whitman)
 
 
 

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THE WANDERER

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U2

Me fui a caminar
a través de calles pavimentadas con oro,
levanté algunas piedras y vi la piel y los huesos
de una ciudad sin alma.
Me fui a caminar
bajo un cielo atómico
donde la tierra no produce y la lluvia quema
como las lágrimas cuando dije adios.

Sí, me fui sin nada,
nada excepto el recuerdo de ti.
Seré vagabundo.

Fui a la deriva 
a través de las capitales de estaño
donde los hombres no pueden caminar o hablar libremente 
y los hijos traicionan a sus padres.
Me detuve frente a una iglesia,
donde a los ciudadanos les gusta sentarse.
Ellos dicen que quieren el Reino,
pero ellos no quieren a Dios en él.
Fui cabalgando,
por las viejas ocho veredas,
pasé por mil señales
buscando mi propio nombre.

Me fui sin nada,
pero con la idea de que también estarías allí,
me fui buscándote.

Fui allí
en busca de la experiencia
de gustarlo y tocarlo
y sentir tanto como un hombre pueda,
antes de que se arrepienta.

Salí de búsqueda,
buscando un hombre bueno,
un espíritu que no se pueda doblegar ni romper,
que pueda sentarse a la derecha de su padre.
Me fui a caminar,
con una Biblia y una pistola,
la Palabra de Dios se encontraba con fuerza en mi corazón
estaba seguro de que era el elegido.

Jesús no esperes más,
Jesús llegaré pronto en casa.
Salí a por los periódicos,
le dije que estaría de vuelta antes del mediodía.

Me fui sin nada,
pero con la idea de que también estarías allí,
me fui buscándote.
Sí, me fui sin nada,
nada más que con la idea de que fui vagabundo.

 
 
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