Un símbolo religioso no se basa en creencia alguna, Y sólo donde hay una creencia hay error
(Ludwig Wittgenstein)
 
 
 

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EDUCACION PARA LA CIUDADANIA CARTA DE JUSTICIA Y PAZ AL PRESIDENTE DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL ESPAÑOLA

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Isabel Cuenca, Presidenta

Estimado monseñor Blázquez

Como bien sabe, la Comisión General de Justicia y Paz de España es una institución creada en el año 1968 por la Conferencia Episcopal Española con el objeto de velar por los derechos humanos, la paz y el desarrollo de los pueblos. Actualmente, la Comisión está formada por todas y cada una de las comisiones diocesanas de Justicia y Paz del territorio español.

Tiene entre sus fines, según los estatutos aprobados en la Asamblea Plenaria de la CEE celebrada los días 20-24 de noviembre de 2006: “Facilitar los conocimientos necesarios y convenientes para impulsar y estimular el compromiso lúcido y crítico de los cristianos y de las instituciones en general, dentro del campo de las actividades político-sociales y cívicas…” y entre sus medios “dar a conocer el fruto de su reflexión, desde la perspectiva específicamente cristiana, sobre hechos, situaciones, etc. que afecten las exigencias de la justicia, el desarrollo y la paz”.

Queremos con nuestra reflexión contribuir a la concordia y la serenidad, tanto dentro de la Iglesia como en la sociedad civil:

  1. Pensamos que es necesario y cada vez más urgente, que haya un pacto sobre educación en el que se tenga en cuenta, además de las opiniones de los principales partidos políticos mayoritarios (PSOE y PP), las de otros de ámbito nacionalista y a las demás partes implicadas: padres y madres de alumnos, profesores…
  2. Hubiese sido deseable, por tanto, que la asignatura Educación para la Ciudadanía y cualquier otra modificación en el curriculum de los alumnos, se hubiese pactado con anterioridad.
  3. Una vez decidido, legítimamente por el actual gobierno introducir esta asignatura de forma obligatoria creemos que es necesario puntualizar algunos aspectos:
    • Nos parece positivo que esta materia sea cursada, ya que nuestros jóvenes deben ser formados en el respeto a los derechos humanos, la tolerancia, la solidaridad, la cooperación…
    • Entendemos que muchos de estos valores, compartidos en nuestra sociedad, son buena parte de ellos aportados históricamente desde el cristianismo.
    • Hemos comprobado que el desarrollo de la materia recogido en textos de diversas editoriales está en consonancia con los valores anteriormente mencionados.
    • Somos conscientes que en algún caso pueden existir otros contenidos o algunas formas de impartir la asignatura aceptados por una parte de los ciudadanos españoles y no por otra. Esto mismo ocurre en otras muchas materias que se imparten en nuestra escuela.
    • Es por ello, que también es a los padres a los que les corresponde el velar porque los contenidos de esta asignatura y de otras no sean convertidos en un adoctrinamiento al servicio de una ideología concreta.
  4. La Iglesia debe dar orientación que ayude a la toma de postura de sus fieles, pero debe admitir también que los católicos pueden y deben disentir en aquellos aspectos que no afectando al dogma violenten su conciencia.
  5. Por todo ello consideramos una vez más, el papel importante que debemos tener los cristianos en crear y participar en foros de encuentro, diálogo y entendimiento, contribuyendo así de una forma positiva a la convivencia entre todos.

Reciba un cordial saludo

 
 
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