Un símbolo religioso no se basa en creencia alguna, Y sólo donde hay una creencia hay error
(Ludwig Wittgenstein)
 
 
 

|

|

|

 
 

Enciclopedia teológica

volvervolver
 

Acordes para Jesús
Antonio Gª Ramírez

Sin haber estudiado ninguno en schola cantorum y sin licenciarse en música sacra, os voy a presentar a unos cuantos compositores de hoy, sensibles y endemoniados ( en positivo, como lo entendía Sócrates) por una persona fascinante y totalmente tremenda: Jesús de Nazaret.

Por limitaciones de método y de tiempo no desarrollaremos la cuestión sobre el estatuto epistemológico de la cristología rockera o popera. Tan solo afirmaremos que debajo de estas letras musicales subyace una experiencia personal del artista con Jesús. Ni pretendo ascenderlos a los altares ni descenderlos de los pedestales. Se trata ni más ni menos de roces que interpretan desde sus horizontes a Jesús de Nazaret.

Empezamos por las archipromo-cionadas Dover que se reconocen deudoras de la literatura bíblica, cantan en distintas canciones (como en Pangea y Judas) su imagen de Jesús. En Judas, enuncian un título cristológico “Jesus Christ was only a man” (Jesucristo solo fue un hombre). Lo enuncian de forma acusatoria, pues afirman que su humanidad fue una mentira para Judas y para todo el mundo. Escuchado el mensaje y sin ánimos apologéticos cabe decir que este título refleja la novedad y el escándalo de la fe cristiana : “Jesús, el Cristo está hecho de cuerpo y sangre”. Siendo así, la salvación del cosmos y del hombre está prometida y cumplida a la vez, porque nos hace participar desde nuestras posibilidades de humanización.

También de Malasaña (Madrid) son Los Enemigos. Estos lanzan alientos existenciales de desesperanzas ante el Dios que “se pasó con ellos” (Desde el jergón), ante un Dios que no les concedió “ninguna vocación” (Septiembre) de vivir y que les concedió la vida sin elección (¿Por qué yo?).

Permaneciendo en el Estado español, pero dentro de los territorios del Reino de Granada, cantan Los Planetas. Estos conceden un tema de su primer LP (Super 8) a Jesús. Es un Jesús que “está por todas partes, rondando por aquí, que ha venido a verte, a quedarse junto a ti”. Una experiencia cristiana de J (voz y compositor) presentista y vitalista que actualiza la vida de un judío que vivió bajo la opresión del Imperio Romano.

Bueno, y sin más preambula fidei ponemos la tienda en nuestra amada provincia de Albacete. Aquí moran Mercromina y Chucho. Para los Mercromina no les basta su líquido para sanar la herida, y por ello rezan oraciones como ¿Qué?. En este tema piden en subjuntivo el amor, fruto de un Dios compasivo y misericordioso.

El hermano carnal de Mercromina es Fernando Alfaro. Él también acostumbra a hablar de Jesús en su vida y obras. En su canción Padre viento y Padre mar nos comunica su oración y deseo de perder su identidad en las manos del Creador. Padre amistoso y omnisciente de toda la realidad personal, que limpia los fracasos y límites, y ensalza el amor que tenemos dentro. En su nuevo proyecto musical con los Chucho, también deja traslucir su espiritualidad, llena de ángeles y experiencias. En el single Sal recoge imágenes y fotografías de un encuentro evangélico con el Mesías: sal, mar, estatua de sal, red, ... en el cual, como los apóstoles, hay una opción de abandono de sí y una entrega total al que llama.

Dejamos Iberia y navegamos a nuestras antípodas (a Australia) para visitar a Nick Cave y las malas semillas. Hacedores de música oscura y profunda, sincera y alimento para toda alma que busca. Textos evangélicos como el hijo pródigo (The good son) o los discípulos de Emaús (Brompton oratory) son interpretados por este creyente, desde lugares poco comunes en la ciencia homilética. Por ejemplo, el hijo bueno de la parábola de Lc15 es considerado como un hombre solo y errante después de la conclusión de la narración lucana. Un hombre sin hermano y sin familia, sin virtud y sin moral correspondida en el Juicio del Padre. También es explícito en el tema Nobody’s baby now.

Podríamos continuar con el judío canadiense L. Cohen o con los católicos de Irlanda (U2), pero no. Es hora de acabar, y de pensar sobre Jesús. La música, el arte, la estética... siempre han sido hospitalarias para los peregrinos y desterrados. Jesús una vez más se sale del templo y como un transeúnte, pasa por las calles y barrios que no tienen nombre. Las canciones (unas malditas y otras suplicantes), abren nuevas posadas en el camino donde uno puede, en una noche de invierno, encontrarse con Jesús. AMÉN.

The man who sold the world (El hombre que vendió el mundo)

Nirvana popularizó en el año 1994 una canción de Mr. David Bowie. Kurt Cobain como todos/as las artistas punkis, rock and pop tenía su filosofía. Filosofía es cosmovisión (y no televisión), ver las cosas de tal o cual manera.

Nuestra era filosófica (new age) es nihilista, nos conduce a la nada. Nada tiene sentido, el mundo es una mierda, no hay revolución posible y la utopía es para los teólogos. Solo cabe una cosa: el ombliguismo. Esta filosofía parece antigua pero es actualísima de ahora mismo. Somos egocéntricos y antropocéntricos. Como no salgamos al mundo (world) y lo vendamos (sold), seremos humanos (man) pero no demasiado (San Nietzsche). Debemos seguir buscando el ser, debemos ser meta-físicos (Aristóteles).

 
 
© 2009- Revista Universitaria de Teología de Albacete Diseño y HostingOnirics
Inicio